IMAGINA Imagina que estás allí… Mirándolo en toda su profundidad. Imagina que amaneces allí, escuchándolo en su despertar; imagina que el sol frente a ti, los une en un paisaje magistral. Imagina que despiertas ahí que te envuelve al susurrar. Imagina que te habla a ti, que te invade con su inmensa paz; ya tu alma no se quiere ir, ha quedado extasiada en él, en el mar. Cierra tus ojos y déjate ir, imagina su majestuosidad. Si llegas, ya no querrás venir; con su azul profundo te ha de atrapar, con su calma entrará dentro de ti. Después de estar con él no volverás. Imagínalo si estás cansado, imagínalo cuando no puedas más, imagínalo si no estás a su lado, imagínate frente al mar; siente su sabor salado, su poder, su furia,…su intensidad. Imagínalo, aunque en mi pueblo, es real. Beatriz Inchausti Este es uno de mis poemas que me gusta compartir con mis compañeras y compañeros. Lo escribí de todo corazón, pues nací en La Paloma - Rocha, y me crié allí, así que se podrán imaginar, que viviendo en Treinta y Tres, el mar cobró tanta importancia para mí desde que estoy acá que lo extraño muchísimo.
IMAGINA
Imagina que estás allí…
Mirándolo en toda su profundidad.
Imagina que amaneces allí,
escuchándolo en su despertar;
imagina que el sol frente a ti,
los une en un paisaje magistral.
Imagina que despiertas ahí
que te envuelve al susurrar.
Imagina que te habla a ti,
que te invade con su inmensa paz;
ya tu alma no se quiere ir,
ha quedado extasiada en él, en el mar.
Cierra tus ojos y déjate ir,
imagina su majestuosidad.
Si llegas, ya no querrás venir;
con su azul profundo te ha de atrapar,
con su calma entrará dentro de ti.
Después de estar con él no volverás.
Imagínalo si estás cansado,
imagínalo cuando no puedas más,
imagínalo si no estás a su lado,
imagínate frente al mar;
siente su sabor salado,
su poder, su furia,…su intensidad.
Imagínalo, aunque en mi pueblo, es real.
Beatriz Inchausti
Este es uno de mis poemas que me gusta compartir con mis compañeras y compañeros. Lo escribí de todo corazón, pues nací en La Paloma - Rocha, y me crié allí, así que se podrán imaginar, que viviendo en Treinta y Tres, el mar cobró tanta importancia para mí desde que estoy acá que lo extraño muchísimo.